Tomamos una fotografía y la transformamos en una portada de vinilo. Una fusión entre imagen y diseño digital que lleva lo real a un formato artístico y visualmente impactante. El proyecto busca mostrar cómo, a partir de una captura fotográfica, se puede crear una pieza gráfica que funcione como identidad visual de un producto musical.
Partimos de la imagen original, trabajándola en Photoshop con retoques, máscaras, ajustes de color y texturas para potenciar su narrativa visual. Integramos recursos digitales para convertir la foto en un diseño que dialoga con la estética del vinilo, cuidando cada detalle para lograr una portada armónica y profesional. Todo el proceso fue un trabajo colaborativo, combinando técnicas fotográficas y de diseño gráfico para llegar a un resultado que conecta lo tangible con lo digital.